Más de 25 quesos de cabra artesanos: desde rulos frescos y cremosos hasta curados intensos, azules y piezas con corteza de ceniza. Selección de queserías de España y Francia, con envío refrigerado en 24/48 h.
Mostrando los 27 resultadosOrdenado por popularidad
El queso de cabra se elabora con leche de cabra, más blanca que la de vaca porque apenas contiene caroteno. De ahí su color claro característico y ese punto ácido y fresco que lo distingue. Según la raza, la alimentación del rebaño y el tiempo de maduración, el resultado va de lo suave y lácteo a lo intenso y picante.
Si empiezas, busca un rulo o un queso tierno: son suaves y agradan a casi todo el mundo. Si ya te gusta el género, sube a un curado o a una pieza con corteza florecida. Y si buscas algo distinto para una tabla, una pieza con ceniza o un azul de cabra aporta contraste sin salirse del registro.
Cada ficha indica intensidad, tipo de leche y maduración, y si prefieres que te guiemos puedes usar el catálogo completo de quesos o escribirnos.
Guárdalo en la parte menos fría de la nevera, envuelto en su papel original o en papel encerado —nunca en film plástico pegado a la pasta, que lo asfixia—. Sácalo entre 30 y 60 minutos antes de comerlo: en frío, los aromas quedan bloqueados.
Los frescos y rulos aguantan pocos días una vez abiertos; los curados, semanas. Marida bien con vinos blancos secos, sidra y mermeladas ácidas o de frutos rojos.
No. El queso se elabora con leche, fermentos, cuajo y sal, ninguno de los cuales contiene gluten. La precaución está en los quesos con añadidos o recubrimientos: revisa siempre el etiquetado si eres celíaco.
Es el mismo producto. "Queso de chivo" es como se conoce al queso de cabra en buena parte de Latinoamérica y en algunas zonas de España; en Francia se llama chèvre.
Muchas personas lo toleran mejor porque su grasa forma glóbulos más pequeños y su proteína coagula distinto. Aun así contiene lactosa, así que no es apto si tienes intolerancia salvo en curados muy largos, donde es casi residual.
Fresco es láctico, ácido y limpio. A medida que madura gana intensidad, notas a frutos secos y un punto picante. Ese carácter algo caprino se acentúa con la curación.
Entre 80 y 120 g por persona si es aperitivo, y unos 150 g si sustituye al postre o al plato principal. Mejor tres o cuatro piezas distintas que una sola grande.